La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno “El Niño” (ENFEN) decidió mantener el estado de “Alerta de El Niño Costero”, al estimar que este evento climático persistiría hasta febrero de 2027 con una intensidad predominantemente débil, aunque podría alcanzar una magnitud moderada entre mayo y agosto del presente año.
De acuerdo con el Comunicado Oficial ENFEN N.° 09-2026, emitido el 15 de mayo, el análisis de las condiciones oceánicas y atmosféricas actuales, sumado a los pronósticos climáticos nacionales e internacionales, evidencia una continuidad del calentamiento del mar en la región Niño 1+2, frente a las costas del Perú y Ecuador.
Asimismo, el organismo técnico advirtió que en el Pacífico central, específicamente en la región Niño 3.4, se prevé el desarrollo de condiciones cálidas desde junio de 2026 hasta febrero de 2027, escenario compatible con la evolución de un evento El Niño de magnitud débil, aunque no se descarta que alcance niveles moderados hacia noviembre y diciembre.
LLUVIAS Y TEMPERATURAS SOBRE LO NORMAL
En cuanto a las condiciones climáticas para el trimestre mayo-julio, ENFEN proyectó precipitaciones entre normales y superiores a lo habitual en la costa norte del país, con lluvias localizadas principalmente durante mayo, pese al inicio progresivo de la temporada seca.
Del mismo modo, se espera que las temperaturas del aire permanezcan por encima de los valores habituales a lo largo del litoral peruano. Sin embargo, en el aspecto hidrológico, el pronóstico prevé un predominio de caudales normales en la región hidrográfica del Pacífico.
IMPACTO EN LA PESCA DE ANCHOVETA
Respecto al sector pesquero, el comunicado señala que el incremento del calentamiento marino provocaría que los cardúmenes de anchoveta tiendan a profundizarse en las próximas semanas, mientras que su proceso reproductivo continuaría en estado de reposo gonadal, conforme al comportamiento histórico observado para esta especie.
LLAMADO A LA PREVENCIÓN
Ante este panorama, ENFEN recomendó a las autoridades y tomadores de decisiones considerar los escenarios de riesgo basados en avisos meteorológicos y pronósticos estacionales, con el objetivo de fortalecer las acciones de prevención, reducción del riesgo de desastres y preparación frente a posibles emergencias durante la próxima temporada de lluvias, prevista entre setiembre de 2026 y abril de 2027.
Finalmente, el organismo exhortó a la población a mantenerse informada únicamente a través de los canales oficiales y anunció que continuará el monitoreo permanente de las condiciones oceánicas, atmosféricas, hidrológicas y biológico-pesqueras. El próximo comunicado oficial será emitido el 29 de mayo de 2026.

