El sur del Perú produce hoy el 64 % del cobre nacional tras haber triplicado su producción en las últimas dos décadas, un dinamismo que tiene como uno de sus principales pilares a la minería formal. Sin embargo, el impacto real de esta actividad va mucho más allá de las cifras macroeconómicas: transforma directamente la estructura social y el empleo en las regiones donde opera.
Así lo demostró Carlos Gallardo, gerente general del Instituto Peruano de Economía (IPE), durante la presentación central del webinar «El motor del sur: cómo la minería transformó la economía regional – El caso de SouthernPerú Copper Corporation», encuentro virtual que contó con la moderación de Stephani Maita, economista senior del IPE.
EL IMPACTO CUANTITATIVO: EMPLEO, INGRESOS Y BIENESTAR
Durante su ponencia, Gallardo detalló el análisis histórico y econométrico desarrollado por el IPE sobre el impacto de las operaciones de Southern Perú en Tacna y Moquegua durante las últimas ocho décadas.
El líder del IPE destacó que, desde el año 2004, cerca de 2 millones de personas salieron de la pobreza en la macroregión sur, mostrando una clara correlación entre la presencia minera y la mejora en la calidad de vida de las comunidades.
Entre las cifras más contundentes expuestas por Gallardo destacan:
Sostén presupuestal: En los últimos 20 años, las transferencias por canon y regalías de Southern Perú superaron los S/ 49,000 millones reales, financiando el 60 % del presupuesto de Tacna y Moquegua. Además, estimó que en los próximos 10 años la minera aportará S/ 18,000 millones adicionales.
Efecto multiplicador del empleo: Por cada puesto de trabajo directo creado por la minería, se generan 6 empleos indirectos en Moquegua y 7 en Tacna (alcanzando 8 a nivel nacional por los encadenamientos con otros sectores).
Dinámica fiscal: Por cada S/ 100 que la empresa paga en impuestos, la red de proveedores y servicios vinculados genera S/ 117 adicionales en recaudación.
Acceso a servicios: El estudio probó que las comunidades ubicadas en el área de influencia minera cerraron brechas de agua, desagüe, electricidad y calidad de vivienda mucho más rápido que distritos comparables sin actividad minera.
LA FACTURA DEL FRENO A LAS INVERSIONES
Un punto neurálgico de la exposición de Carlos Gallardo fue el cálculo del costo que paga el país cuando los proyectos mineros se paralizan o retrasan por causas ajenas a las empresas, como la conflictividad social o los entrampamientos burocráticos.
El economista reveló que la postergación de proyectos en cartera como Tía María, Michiquillay y Los Chancas —sumada a las demoras históricas en ampliaciones como Toquepala— significó una pérdida de S/ 50,000 millones en recaudación fiscal entre 2008 y 2024, además de restar 0.2 % al crecimiento anual del PBI peruano.
«Cuando un proyecto minero no avanza, no es un problema de esa región o de la empresa. En el IPE vemos que se compromete todo el dinamismo macroregional y se deteriora el entorno para hacer negocios de muchos otros sectores», advirtió Gallardo, alertando además sobre el avance de la minería ilegal en concesiones paralizadas.
PROPUESTAS PARA EL DESARROLLO
Para cerrar su intervención, el gerente general del IPE planteó recomendaciones dirigidas tanto al sector público como al privado. Al Estado le exigió agilizar la tramitología, dar reglas claras, frenar la minería ilegal y gestionar la conflictividad.
En tanto, sugirió a las empresas mineras asumir un rol activo en el fortalecimiento de las capacidades de los gobiernos locales para mejorar la ejecución del gasto público, priorizando proyectos de agua, saneamiento y educación que permitan retener el talento profesional en las regiones.
ADVIERTEN INEFICIENCIA EN EL GASTO DEL CANON
Al término de la exposición de Gallardo, el exministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Milton Von Hesse, coincidió con el diagnóstico y enfatizó la urgencia de mejorar la gestión municipal en las zonas receptoras de la renta minera.
Von Hesse lamentó que, pese al volumen de recursos expuesto por el IPE, existan municipios con un 50 % de ejecución presupuestal que priorizan la construcción de estadios o plazas de toros por encima de redes de agua potable y servicios básicos de salud.
Por su parte, la moderadora del panel, Stephani Maita, dio lectura al mensaje enviado por el exministro de Energía y Minas, Rómulo Mucho —quien no pudo asistir por una emergencia de último momento—, en el cual hizo un reconocimiento al impacto histórico y la trascendencia mundial de los yacimientos de Toquepala y Cuajone en el desarrollo del sur peruano.

