– Ex presidente de la Cámara de Comercio de Tacna sostiene que el proyecto de la UNJBG estaría “mal asesorado” y advierte que la normativa de Zofratacna no permitiría la atención médica al público en sus instalaciones.
El expresidente de la Cámara de Comercio de Tacna y ex presidente del directorio de Zofratacna, Aldo Fuster, cuestionó las declaraciones del exfuncionario del sector Salud y catedrático de la Universidad Nacional Jorge Basadre Grohmann (UNJBG), Claudio Ramírez, quien defendió la construcción del futuro hospital docente y de investigación de la universidad en terrenos cedidos por la Zona Franca de Tacna.
A través de una publicación en su cuenta de Facebook, Fuster señaló que, con el respeto que le merece Ramírez, considera que estaría “mal asesorado”, particularmente respecto a los supuestos beneficios económicos que tendría la construcción de un hospital dentro de Zofratacna.
Uno de los principales cuestionamientos está relacionado con el costo de los equipos biomédicos. Ramírez había señalado que un equipo valorizado en un millón de soles en el mercado nacional podría costar alrededor de 400 mil soles dentro de Zofratacna. Sin embargo, Fuster sostuvo que el principal beneficio tributario sería el ahorro del IGV y, eventualmente, del arancel.
“Suponiendo que el equipo biomédico no pague arancel, lo que se ahorrarían en realidad es solo el 18% del IGV”, explicó. Bajo ese cálculo, afirmó que un equipo de un millón de soles podría costar aproximadamente 850 mil soles, y no 400 mil como se había señalado.
Fuster también cuestionó que la exoneración del Impuesto a la Renta constituya un beneficio relevante para un hospital de la UNJBG, al tratarse de una institución pública que, según indicó, no estaría sujeta a dicho impuesto. Asimismo, descartó que existan ventajas en materia laboral, pues los trabajadores continuarían sujetos a las obligaciones y beneficios laborales establecidos por la legislación peruana.
¿PUEDE FUNCIONAR UN HOSPITAL EN ZOFRATACNA?
Otro de los puntos centrales de su cuestionamiento está relacionado con las actividades autorizadas dentro del sistema de Zofratacna. Fuster sostuvo que entre ellas se encuentra el servicio de investigación en salud humana, que comprende actividades como investigación biomédica, biotecnología y farmacología.
En ese sentido, afirmó que una empresa dedicada a la investigación en salud podría instalarse como usuaria de Zofratacna, pero cuestionó que un hospital público destinado a la atención médica de la población pueda desarrollar sus actividades bajo el mismo régimen.
“Una empresa, amigos, no un hospital público”, señaló Fuster, quien consideró que la universidad podría desarrollar actividades de investigación en salud, pero que la atención médica al público debería realizarse en un terreno ubicado dentro de la ciudad de Tacna.
PROPONE TERRENO JUNTO A LA ESTACIÓN DEL FERROCARRIL
Como alternativa, el ex presidente de Zofratacna planteó que la UNJBG evalúe la construcción de su hospital docente en el terreno ubicado junto a la estación del ferrocarril, predio que actualmente comparten Zofratacna y el Gobierno Regional de Tacna.
Según su propuesta, el Gobierno Regional podría ceder el área que le corresponde a la universidad, mientras que Zofratacna podría alquilar la parte del terreno que le pertenece, generando ingresos futuros para la institución.
Fuster también recordó que dicho predio habría sido utilizado durante décadas por diversas instituciones públicas sin que Zofratacna recibiera, según afirmó, una compensación económica por su usufructo.
Finalmente, sostuvo que Zofratacna sí podría otorgar un terreno a la universidad, pero únicamente para desarrollar actividades vinculadas con la investigación en salud humana, biotecnología o farmacología. A su criterio, un centro de investigación y un hospital son infraestructuras con funciones y regulaciones distintas.
Asimismo, advirtió que la instalación de un hospital destinado a la atención médica del público podría afectar la operación regular de las industrias instaladas dentro del sistema de Zofratacna.

