Desde el 3 de noviembre, docentes de universidades públicas en todo el Perú acatan una huelga indefinida convocada por la Federación Nacional de Docentes Universitarios del Perú (FENDUP). La medida responde al incumplimiento de derechos laborales, la falta de avances en la negociación colectiva y los recortes presupuestales.
El presidente del gremio, Óscar Sudario, señaló que tras más de 20 reuniones con el Minedu, el MEF y el Congreso, no se han logrado compromisos concretos. “Se nos acabó la paciencia”, afirmó.
Más de 25 universidades públicas, entre ellas la UNICA, UNASAM, UNSCH, UNP y UNALM, se han sumado al paro. Los docentes sostienen que no reanudarán clases hasta que haya soluciones concretas.
Entre sus principales demandas figuran la homologación salarial establecida en el artículo 96 de la Ley Universitaria, el rechazo al sistema RIMSU, el aumento de presupuesto para 2025 y 2026, y la reincorporación de jefes de práctica.
Pese a la ley aprobada en 2024 que reconoce nuevos beneficios, la FENDUP considera que el Estado sigue sin atender la deuda histórica con el magisterio universitario. “Queremos formar profesionales del siglo XXI, pero no tenemos los equipos ni condiciones adecuadas”, advirtió Sudario.
La huelga continúa y mantiene en suspenso las actividades académicas en gran parte de las universidades públicas del país

