En el segundo día de CADE Ejecutivos 2025, la encuestadora Ipsos reveló que la delincuencia se ha convertido en la principal preocupación del empresariado peruano, superando ampliamente a la corrupción y otros problemas económicos.
El 85% de los empresarios considera que el país ha retrocedido en la lucha contra la inseguridad, frente al 49% que lo pensaba en 2022. Le siguen la corrupción (82%), la informalidad y la falta de liderazgo político como principales inquietudes.
La encuesta, aplicada a 345 altos ejecutivos de las 5,000 empresas más grandes del país, muestra un empate entre quienes creen que el Perú avanza, se estanca o retrocede. Solo el desarrollo de infraestructura obtiene una evaluación positiva.
El deterioro institucional también preocupa: mientras el BCR mantiene un 96% de aprobación y la SBS un 69%, entidades como la Sunat (40%), Indecopi (38%), el Poder Judicial (5%) y el Congreso (3%) registran niveles mínimos de confianza.
Además, el 40% de las empresas ha aumentado sus gastos en seguridad, el 13% ha recibido amenazas o extorsiones y una cuarta parte ha reducido operaciones por la violencia.
Pese al contexto adverso, el 58% del empresariado planea mantener su inversión en 2026, proyectando un crecimiento del PBI de 3.2% y de 7.3% en sus propias compañías.
De cara a las elecciones 2026, los empresarios priorizan luchar contra la corrupción, mejorar la seguridad y facilitar la inversión privada. Ipsos concluye que, con liderazgo y reformas institucionales, el Perú podría volver a crecer hasta un 4.8% anual.

