En medio del juicio que se le sigue desde el 4 de marzo por el golpe de Estado que perpetró el 7 de diciembre de 2022, Pedro Castillo anunció este lunes que iniciará una huelga de hambre.
En la carta, Castillo refiere que ha sido injustamente recluido en el penal Barbadillo «por actos que nunca cometí».
También asegura que la jueza ha adelantado opinión en su contra «forzando el tipo penal de rebelión».
«Pongo en conocimiento a mi familia, al pueblo peruano, que haciendo uso de mi derecho humano, he decidido acatar a partir de la fecha una huelga de hambre», dice Castillo, al tiempo de insistir que está sufriendo una injusticia.
La misiva no solo lleva la firma del exmandatario, sino también de su abogado y exministro de Defensa, Walter Ayala.
Ayala afirmó a RPP que «renombrados juristas» e incluso «fujimoristas» han señalado que no existe el delito de rebelión en el caso de Pedro Castillo.
«Para mí, en mi opinión, han metido preso a un inocente. La decisión de una huelga de hambre es porque él está haciendo una protesta pacífica para que el Perú y el mundo tenga conocimiento de que Castillo se encuentra preso de manera injusta, arbitraria», afirmó en entrevista con el citado medio.
Castillo es acusado del delito de rebelión y otros en agravio del Estado. Como coautores están incluidos la expremier Betssy Chávez, el exprimer ministro Aníbal Torres y el extitular del Interior Willy Huertas, así como exoficiales de la Policía Nacional.
El Ministerio Público ha pedido que se le imponga a Castillo 34 años de prisión y el pago de 65’419,038.53 soles como reparación civil. Para los otros acusados, ha solicitado al Poder Judicial que se les aplique penas de entre 15 y 25 años de cárcel y el pago de una reparación civil superior a los 64 millones de soles.
La fiscalía acusa al golpista por rebelión, abuso de autoridad y grave perturbación de la tranquilidad pública y ha solicitado para el profesor de Chota una condena de 34 años de prisión por estos tres delitos.
Fuente: Perú21

