El exministro del Interior y expresidente del Consejo de Ministros, Óscar Valdés, sostuvo que el principal reto de un eventual gobierno de Keiko Fujimori será recuperar la seguridad ciudadana mediante una respuesta inmediata y firme frente al crimen organizado, el sicariato y la extorsión.
Durante una entrevista en Canal N, Valdés afirmó que el próximo titular del Ministerio del Interior deberá tener una visión integral de las amenazas que enfrenta el país y no limitar su gestión al combate de la delincuencia común. En ese sentido, señaló que también deberá enfrentar problemas como el narcotráfico, el terrorismo, la minería ilegal, la trata de personas y el control migratorio.
Asimismo, consideró indispensable emprender una reforma inmediata de la Policía Nacional, separando a los efectivos involucrados en actos de corrupción y modificando las normas que, según indicó, dificultan su retiro de la institución.
Valdés también expresó que el Ministerio del Interior debería ser dirigido por una persona con experiencia en gestión y una visión estratégica, más que por un oficial policial en actividad o retiro. A su juicio, ello permitiría conducir el sector con una perspectiva más amplia sobre la seguridad nacional.
FUERZAS ESPECIALES CONTRA LA EXTORSIÓN
Respecto a las primeras medidas que debería adoptar un eventual gobierno, el exministro planteó la conformación inmediata de una fuerza de tarea integrada por fiscales, jueces, personal del sistema penitenciario y unidades especializadas de la Policía Nacional para capturar, procesar y encarcelar con rapidez a extorsionadores y sicarios.
Además, propuso habilitar centros de reclusión exclusivos para estos delincuentes utilizando infraestructura estatal actualmente sin uso, mientras se construyen nuevos establecimientos penitenciarios.
En paralelo, sugirió fortalecer las labores de inteligencia e incrementar la presencia de agentes especializados en el transporte público para enfrentar los constantes ataques contra conductores.
MAYOR PARTICIPACIÓN DE MUNICIPIOS
Valdés también consideró que los gobiernos locales deben asumir un papel más activo en la lucha contra la inseguridad ciudadana. Señaló que las policías municipales podrían encargarse del tránsito, el turismo y los delitos menores, permitiendo que la Policía Nacional concentre sus esfuerzos en combatir el crimen organizado, el sicariato y la extorsión.
Asimismo, enfatizó la necesidad de reforzar el control de armas y mejorar la política migratoria como parte de una estrategia integral de seguridad.
CONSTRUCCIÓN DE PENALES Y ESTABILIDAD MINISTERIAL
El exjefe del gabinete ministerial sostuvo que la construcción de grandes centros penitenciarios debe iniciarse de inmediato, tomando como referencia el modelo implementado en El Salvador, además de reactivar proyectos penitenciarios que actualmente permanecen paralizados.
Finalmente, advirtió que la constante rotación de ministros ha debilitado las políticas de seguridad y consideró que el próximo gobierno deberá conformar equipos técnicos estables y seleccionados por capacidad profesional, evitando designaciones basadas en intereses políticos o personales.
Valdés agregó que también será necesario impulsar una reorganización del Ministerio Público, el Poder Judicial y el sistema penitenciario, instituciones que, según afirmó, presentan serias deficiencias para enfrentar la criminalidad y garantizar una respuesta efectiva del Estado.

