El Ministerio de Cultura declaró la protección provisional del paisaje arqueológico Complejo Miculla – Pachia, sectores A, B, C y D, ubicado en el distrito de Pachia, provincia de Tacna, departamento de Tacna.
La medida se aplica luego de que se verificara la invasión de presuntos traficantes de tierras en el sitio y destruyeran petroglifos con maquinaria pesada para expandir la frontera agrícola.
Según el informe de inspección que sustenta la medida, estas acciones de invasión se han evidenciado principalmente en el Sector C. Advierte que hay remoción de suelos, construcción de 3 reservorios provisionales, excavación de hoyos destinados a la plantación de cultivos agrícolas como árboles frutales, sábila, tuna, maíz, alfalfa, zapallo, camote, papa, entre otros no identificados.
“Estas acciones ilegales han ocasionado la alteración del contexto original de diversos petroglifos, incluyendo su desplazamiento por acción de maquinaria pesada y la destrucción de algunos de ellos”, se lee.
En otra zona también advierte invasión de terrenos, pues se habrían conformado pequeñas parcelas para cultivos. En dichas áreas se habría constatado la presencia de petroglifos, cubiertos por polvo, así como evidencias de “raspado intencional” por parte de los presuntos invasores que buscarían borrar los diseños, a fin de ocultar y desaparecer los vestigios.
En ambos sectores, al menos seis petroglifos se encontrarían afectados. De igual manera, habría 7 hoyos para reservorios provisionales, excavación de zanjas para el riego tecnificado, tendido de redes de distribución de agua y accesos provisionales.
A ello se suma la intervención minera. “Se evidencian afectaciones derivadas de la explotación minera no metálica de carácter informal, localizada al sur del Sector B, así como en los sectores oeste y sur del Sector C, lo cual representa un riesgo adicional para la integridad del Paisaje”, sostiene.
A la amenaza humana se suma el deterioro natural: la erosión y los cambios de temperatura vienen provocando la descamación del soporte rocoso y la pérdida progresiva de los diseños en los geoglifos del lugar.
Ante estas acciones, se ordena la paralización inmediata de toda actividad agrícola ilegal, el retiro de reservorios, tuberías y estructuras precarias instaladas dentro del área protegida, y la construcción de un cerco perimetral con caseta de vigilancia en el Sector C.
La protección rige por dos años, prorrogables por igual período, mientras se inicia el proceso de declaración y delimitación definitiva del sitio como Patrimonio Cultural de la Nación.
Fuente: Diario Correo Tacna

