El candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, evidenció un notorio cambio de postura sobre el manejo del Banco Central de Reserva del Perú (BCR), luego de haber planteado públicamente la salida de su presidente, Julio Velarde.
En días recientes, Sánchez había adoptado un tono confrontacional al asegurar que, de llegar al poder, retiraría a Velarde desde el primer día de su gobierno. “No nos representa (…) lo vamos a echar”, afirmó, cuestionando duramente la conducción de la política monetaria y acusando al titular del BCR de favorecer intereses empresariales.
Las declaraciones generaron inmediata preocupación en sectores económicos y políticos, debido al peso técnico e institucional del ente emisor, considerado uno de los pilares de la estabilidad macroeconómica del país.
No obstante, en un giro que ha sido interpretado como estratégico, el candidato moderó su discurso. Este sábado, Sánchez afirmó que respeta la autonomía del BCR y destacó su importancia para la estabilidad económica, marcando distancia de sus expresiones previas.
“La autonomía del BCR la defendemos”, sostuvo, añadiendo que su eventual gobierno apostaría por el diálogo con los actores económicos y sociales, en una “conversación amistosa” orientada a introducir mejoras en el sistema.
El viraje discursivo ocurre en un contexto electoral decisivo, con más del 90% de actas contabilizadas y con Sánchez perfilándose hacia una posible segunda vuelta frente a Keiko Fujimori.
Para analistas, el cambio de tono revela tensiones entre su discurso político inicial y la necesidad de generar confianza en los mercados, especialmente en torno a la continuidad de figuras técnicas como Velarde. En ese sentido, advierten que este tipo de contradicciones podría afectar la credibilidad de sus propuestas económicas en un momento clave de la campaña.

