En el marco de la presentación oficial de los candidatos de Renovación Popular al Congreso y Senado, el líder regional Fernando Martorell rompió fuegos contra la actual administración del Gobierno Regional de Tacna. Con un discurso marcado por la fiscalización, el ahora aliado de Rafael López Aliaga calificó de ineficiente el trabajo del gobernador Luis Torres Robledo.
Martorell fue tajante al evaluar el avance de la región bajo el mando de Torres. “Muchas palabras, pocas obras”, sentenció el empresario, señalando que la burocracia no puede ser una excusa eterna para la parálisis de proyectos emblemáticos.
El líder de Banderas Tacneñistas puso especial énfasis en la crisis hospitalaria: “El hospital ya debería estar operando, es un compromiso del gobernador que sigue pendiente. El problema es que no se ha rodeado de los mejores técnicos para destrabar los proyectos vitales”, afirmó.
EL «MEA CULPA» POR JULIANA JUNGBLUTH
La conferencia también sirvió para que Martorell hiciera una fuerte autocrítica respecto a sus elecciones pasadas, refiriéndose específicamente a la consejera regional Juliana Jungbluth. Martorell calificó su incorporación previa como una “equivocación” de la cual se hace responsable.
“Renunció para seguir sus apetitos personales más que los compromisos con el partido. Ese mal comportamiento lo observamos al día siguiente de ser elegida”, reveló, sugiriendo que hubo acuerdos externos entre la consejera y el Ejecutivo Regional que terminaron por dinamitar la lealtad partidaria.
“SOY UN CHOLO TERCO PORQUE NO VEO SOLUCIONES”
Ante los cuestionamientos por sus múltiples intentos de llegar al sillón regional, Martorell no retrocedió. “Me dicen que soy un cholo terco, y es verdad. Me motiva postular porque no veo que las brechas se cierren. Yo en el sector privado estoy tranquilo, pero no puedo quedarme de brazos cruzados. Quiero dejar un legado y cambiar la forma de hacer política en Tacna”, finalizó.

