En una entrevista exclusiva publicada hoy por El Comercio, el presidente José Jerí abordó con firmeza el caso de la expremier Betssy Chávez, refugiada en la Embajada de México, y dejó abierta la posibilidad de adoptar medidas drásticas para garantizar el cumplimiento de la ley.
Jerí confirmó que los reportes oficiales indican que Chávez continúa dentro de la sede diplomática mexicana. Sin embargo, cuestionó el uso del asilo político otorgado por dicho país. “Se ha distorsionado un principio y tenemos que mostrar nuestra incomodidad como país por el mal uso del asilo”, afirmó, señalando que aún evaluará la decisión sobre un eventual salvoconducto.
El Poder Judicial dictó cinco meses de prisión preventiva contra la exjefa del Gabinete, lo que abre un nuevo escenario. Consultado sobre si podría seguir el ejemplo del presidente ecuatoriano Daniel Noboa —quien ordenó el ingreso a la embajada mexicana para detener a Jorge Glas—, Jerí fue tajante: “Yo no me limito… si tiene que ingresarse a la embajada mexicana, se hará. No me tiembla la mano”.
El mandatario añadió que la orden judicial será cumplida y que México es consciente de que Chávez sería detenida inmediatamente si abandona la sede diplomática. “Vamos a meditar mucho. Toda acción debe pensarse conforme a las limitaciones y compromisos internacionales”, subrayó.
Respecto a las acusaciones de persecución política, Jerí respondió sin rodeos: “Ninguno es perseguido en el Perú, ningún expresidente está secuestrado. No soy un dictador y he cumplido con la Constitución”. También recalcó que no permitirá “injerencias excesivas”, en referencia a recientes declaraciones de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum y del mandatario colombiano Gustavo Petro. Sobre este último, quien advirtió retirar a su embajada si el Perú “agrede” la sede mexicana, el presidente comentó escuetamente: “A palabras necias, oídos sordos”.
Sobre las criticadas leyes aprobadas por el Congreso en materia de seguridad, Jerí defendió que cualquier exceso puede ser corregido, pero pidió que el debate sea “objetivo y sin etiquetas”. Asimismo, aclaró que su reciente propuesta legislativa para sancionar la revelación de información reservada no busca criminalizar al periodismo: “Jamás… siempre he defendido la libertad de expresión. Estamos hablando de funcionarios, no de la prensa”.
Con un tono desafiante y mensajes directos hacia gobiernos vecinos, sectores de izquierda y críticos internos, Jerí reafirma una línea dura en torno al caso Betssy Chávez y la seguridad interna, anticipando un escenario político de alta tensión en las próximas semanas.

