El discurso de orden en homenaje a la mujer tacneña estuvo a cargo de Beatriz Noemí Rejas Rivera, vicepresidenta de la Benemérita Sociedad de Auxilios Mutuos de Señoras de Tacna al conmemorarse el 96.º aniversario de la Reincorporación de Tacna al Perú.
A continuación les presentamos el justo homenaje a las generaciones de tacneños y tacneñas que, durante 49 años de ocupación extranjera (1880-1929), resistieron con valentía, dignidad y amor profundo a la patria, con las palabras de la dama tacneña Rejas Rivera.
«En esta gesta silenciosa y prolongada, la mujer tacneña desempeñó un papel protagónico: desde los campos de batalla, como enfermeras, mensajeras o protectoras del hogar, hasta en la formación patriótica de los niños en la clandestinidad. Su coraje, entrega y abnegación son símbolos eternos de resistencia y lealtad», expresó.
No basta con recordar el 28 de agosto de 1929 como una fecha aislada. Es necesario entender el contexto, la lucha invisible, la pérdida, el sacrificio… pero también la fe inquebrantable en el regreso al Perú.
Hoy, a casi un siglo de aquel retorno, el legado de nuestros antepasados nos compromete a seguir trabajando por una Tacna moderna, unida y con oportunidades para todos. Una región con infraestructura de salud digna, educación de calidad, desarrollo económico sostenible y defensa firme de nuestros valores y recursos.
Tal como lo expresó Jorge Basadre: el problema del Perú no es solo de progreso material, sino también de renovación de valores, fervor espiritual y capacidad de entusiasmo colectivo.
Honor y gloria a los héroes y heroínas anónimas.
Gracias, mujer tacneña, por sembrar identidad y esperanza.
¡Viva Tacna! ¡Viva el Perú!

