Le apagaron el micrófono y le dieron advertencias por su mal comportamiento. Debido a los constantes actos de agravio y faltas de respeto a la Sala Penal de la Corte Suprema por parte del expresidente Pedro Castillo, en el juicio por el golpe de Estado, el colegiado decidió esta mañana no concederle el uso del micrófono.
Además, no permitió que se acredite y dio instrucciones a su abogado público para que le indique que debe comportarse de acuerdo con el artículo 364 del Código Penal.
Según esta normativa, la Sala Penal —cuya directora de debates es la jueza Norma Carbajal— podría imponerle una sanción, y cada juez tiene «poder discrecional» para resolver cuestiones no regladas que surjan en el juicio, «cuya resolución es necesaria para su efectiva y debida continuación».
La jueza Carbajal pidió al abogado público de Castillo, Ricardo Hernández, que le comunique a su defendido que podrá ser sancionado si persiste con sus faltas de respeto o agravios hacia ella o la Sala Penal.
Hernández informó a la magistrada que Castillo no le permite tener diálogo con él porque está en contra del proceso, como él mismo ya ha manifestado.
Después, el abogado pidió a la jueza que reconsidere su decisión, es decir, que examine nuevamente la medida tomada.
Sin embargo, la jueza ratificó su decisión. «La decisión ha sido tomada teniendo en cuenta las inconductas reiteradas del acusado Castillo Terrones, que se reflejan en las incidencias objetivas acontecidas en las sesiones de audiencia, y tiene el respaldo legal y constitucional que se ha mencionado», señaló.
No obstante, precisó que Castillo mantiene el derecho a declarar en el juicio. «Ello no riñe con su derecho a ser oído en el juicio, a declarar formalmente y a ejercer su derecho a la autodefensa», explicó Carbajal.
En este momento continúa la audiencia. Semanas después, nuevamente al momento de las generales de ley, el exprofesor de Chota volvió a descalificar el proceso judicial, al que calificó de “mamarracho”.
Fuente: Perú21

