El Congreso aprobó en primera votación un dictamen que modifica el reparto de utilidades y eleva el porcentaje asignado a los trabajadores del sector eléctrico, pese a la presencia de solo 78 congresistas. La norma cambia la fórmula actual —50% según días trabajados y 50% por remuneración— por una de aplicación progresiva hasta 2034, con 75% basado en días trabajados y 25% en remuneración. Además, incrementa del 5% al 10% el reparto para el sector eléctrico hacia 2030. “Esta reforma desnaturaliza el reparto de utilidades al trasladar una problemática estructural a un esquema de compensación empresarial”, señala ComexPerú.
El dictamen aparentemente busca reducir la desigualdad, pero afecta el principio de meritocracia al priorizar la presencia física sobre la productividad. La medida podría provocar ajustes salariales a la baja y menor contratación formal. En 2023, solo el 1.7% de trabajadores formales recibió utilidades, según la Encuesta Nacional de Hogares. “Intentar corregir la desigualdad mediante una ley sobre utilidades no solo es ingenuo, sino completamente equivocado”. En el sector eléctrico, donde las utilidades financian inversiones y subsidios, el cambio podría perjudicar el acceso al servicio y frenar la expansión de redes.
Expertos proponen una fórmula inversa: 75% basado en remuneración y 25% en días trabajados, como forma de conservar los incentivos adecuados. La OIT recomienda diseñar estos sistemas de manera que reflejen el aporte real del trabajador sin desincentivar el esfuerzo.

