Por Ricardo Oviedo Zavala.
Siendo este un año pre electoral y habiéndose convocado a elecciones generales para 12 de abril del 2026, los postulantes a presidentes, senadores y diputados -sobre todo en regiones mineras, han retomado el viejo caballito de batalla electoral del agua y la minería. Los candidatos de elecciones pasadas y que salieron elegidos con este mismo escudo de campaña, no han variado en nada el desarrollo de la actividad minera en el país porque ésta opera con apego irrestricto a las normas nacionales vigentes, sobre todo en cuanto al uso y reusó del agua para sus operaciones.
Los mismos entes oficiales, como es el caso de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), que otorga las licencias de agua a todo tipo de actividad a nivel nacional, ha dado a conocer cifras sobre el consumo del agua en los sectores de producción y poblacionales. Este informe ha sido la mejor respuesta a quienes distorsionan -por no tener los suficientes elementos de juicio- el uso del recurso hídrico relacionado con el sector minero.
El ANA, especifica que es el sector agricultura el que consume el 84% del agua en el país; le sigue el uso domiciliario con el 9.8 %; la industria con el 4.1 %; la minería con el 2 % y el uso recreativo que consume el 0.1 % del agua DISPONIBLE a nivel nacional. Es decir, nos estamos refiriendo a cifras oficiales del ente rector que administra el líquido elemento en el Perú.
En el caso de la zona sur del país en donde consideramos las minas de Toquepala y Cuajone que están bajo la administración de la empresa Southern Perú, cuenta la minera con 7 licencias de agua otorgadas por el ANA. Ya nos hemos referido en anteriores comentarios al uso de agua por parte de Southern Perú, pero es necesario recordar cifras sobre todo para los aspirantes a ser autoridades, que distorsionan la relación minería-agua, solo para conseguir votos de un electorado poco informado y sobre un tema tan sensible como es el recurso hídrico en Tacna.
Es así que las licencias de agua autorizan a Southern Perú a utilizar 1,950 lt/s para sus operaciones en las minas de Toquepala y Cuajone. Se trata de siete licencias: 4 en Tacna y 3 en Moquegua, por las cuales la minera paga por derecho de uso, 1 millón de soles mensuales a la ANA. De los 1,950 l/s, solo se extraen 300 l/s de la laguna de Suches ubicada en Candarave. El resto del recurso hídrico que autoriza las licencias proviene mayormente de pozos a 300-400 metros de profundidad y cuyo costo operativo alcanza los 11 millones de dólares anuales.
Los aspirantes a senadores y diputados, principalmente en Tacna y Moquegua, pondrán seguro estos temas de agenda y oferta electoral, como lo han hecho en pasadas contiendas políticas sobre la revocatoria de esas licencias de agua a la empresa (¿cuál de las 7?) y pedirán, que utilice agua de mar, tarea ésta muy difícil considerando que las minas se ubican a más de 170 km de la costa y a una altura de 3,500 msnm. Técnicamente llevar agua de mar a más de 100 km. de distancia, cualquier mina ya no es rentable, sería el agua más cara del mundo, dejando de ser competitiva, no habría utilidades y el canon minero sufriría drástico recorte, se reduciría a la mínima expresión.
En todo caso, se está cumpliendo con todas las leyes que sobre minería rigen en el país y con las disposiciones emitidas por el ANA para el otorgamiento de las licencias de agua de uso minero.
Sin embargo, no hemos escuchado a esos mismos pretendientes al Congreso o gobiernos regionales y municipales o defensores del agua, ninguna observación al uso ilegal y depredador del agua en el distrito La Yarada- -Los Palos, a 20 km, más de 1,000 pozos clandestinos, extraen 4 m3 -es decir, 4,000 litros por segundo- en un acuífero que es la reserva natural de Tacna a punto de colapsar y lo hacen a vista y paciencia de las autoridades. Si no hay una corrección técnica sobre ese hurto o robo ilegal, la zona agrícola del litoral será un desierto en unos diez años. ¿Alguno de los candidatos o defensores del agua de Tacna, habla sobre este tema?. No, porque no quieren chocar con los eventuales votos que puedan obtener en la zona. O sea, asumen una actitud de conveniencia y no de arreglar las cosas que afectan el desarrollo regional.
La minería -y el agro- ha salvado al país en los momentos más difíciles como en la reciente pandemia, además de representar casi el 13 % del PBI nacional y el 47% regional en Tacna.
En cuanto a campañas electorales del próximo año, creemos que los candidatos deberían de informarse mejor y no manosear los temas del agua y medio ambiente para usarlas en las próximas elecciones nacionales y regionales del 2026, porque ya resultan trilladas, no tienen sustento técnico ni legal, usen los futuros candidatos estrategias más inteligentes y originales y no pretendan engañar con ese viejo cuento del ser defensores agua y medio ambiente, están avisados.
Así están las cosas.

