Los transportistas de la Alianza Nacional de Transportistas (Anitra) han confirmado un paro nacional para este martes 10 de diciembre, con el objetivo de manifestarse contra el aumento de la criminalidad y en conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos. Julio Campos, vicepresidente de Anitra, explicó que esta medida busca resaltar la importancia de proteger la vida en un contexto de crecientes casos de sicariato y extorsión.
Según el dirigente, las familias afectadas por estos actos delictivos han perdido seres queridos, lo que ha dejado a muchos niños, adolescentes y familias en situación de desamparo. “Es urgente alzar la voz para frenar la violencia que afecta a nuestra sociedad”, señaló durante una entrevista con los medios.
Tal y como lo afirmó el dirigente, la próxima movilización será el martes 10 de diciembre y tendrá como punto de partida la Plaza San Martín a las 3:00 p.m., desde donde marcharán pacíficamente hacia el Congreso de la República. La fecha elegida se debe por coincidir con el Día Internacional de los Derechos Humanos.
La protesta contempla una marcha pacífica que concluirá con un plantón frente al Palacio Legislativo. Campos destacó que la movilización también busca generar presión para que las autoridades tomen medidas concretas contra la inseguridad ciudadana. “Los asesinatos y extorsiones no han disminuido, y esto afecta a todos, desde comerciantes hasta transportistas. Queremos que nuestras demandas sean escuchadas”, añadió.
Si bien la convocatoria fue hecha hace varias semanas, esta ha enfrentado diversos desafíos. Según Campos, la difusión no ha logrado alcanzar una masiva participación, en parte debido a la preocupación de la población por la campaña navideña y el temor a represalias en un ambiente de creciente inseguridad. A pesar de ello, el dirigente confía en que la movilización logre visibilizar el problema.
Campos informó que Anitra ha sostenido reuniones con sindicatos y organizaciones civiles, como la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) y gremios de construcción civil, para coordinar acciones conjuntas durante el paro. Estas alianzas reflejan un esfuerzo por unificar demandas sociales en un contexto de alta preocupación por la criminalidad y la estabilidad económica.
Finalmente, con esta medida, los transportistas buscan no solo generar conciencia, sino también exigir respuestas inmediatas de las autoridades. En un contexto marcado por el incremento de delitos violentos, el paro del 10 de diciembre promete ser una manifestación clave en defensa de la vida y los derechos humanos.
Fuente: La República

