El Gobierno Regional de Tacna emitió un enérgico pronunciamiento público en el que rechazó la observación formulada por el Poder Ejecutivo a la autógrafa del Proyecto de Ley N.° 11658/2024-PE y advirtió que dicha decisión podría generar graves consecuencias sociales y políticas, al considerar que retrasa una solución esperada por las comunidades altoandinas de la región.
A través del documento suscrito por la gestión del gobernador regional Luis Torres Robledo, la autoridad regional sostuvo que la iniciativa legislativa no modifica los límites territoriales entre Tacna y Moquegua, sino que responde exclusivamente a un proceso de reordenamiento interno orientado a garantizar que diversas poblaciones puedan acceder a servicios básicos, recursos públicos y mejores condiciones para su desarrollo.
En ese contexto, el Gobierno Regional expresó su «más enérgica voz de protesta» en defensa del territorio tacneño y aseguró que no permitirá ninguna acción que vulnere los límites de la región ni los derechos de sus comunidades.
Asimismo, rechazó categóricamente la decisión del Ejecutivo de observar la autógrafa aprobada por el Congreso de la República, argumentando que la norma fue respaldada tras cumplir con todos los procedimientos técnicos y legales establecidos por la Secretaría de Demarcación y Organización Territorial de la Presidencia del Consejo de Ministros, entidad que emitió el dictamen favorable antes de su aprobación parlamentaria con más de 91 votos.
El pronunciamiento también cuestiona la información difundida en torno al proyecto de ley, señalando que se ha generado una desinformación que ha provocado un conflicto innecesario entre Tacna y Moquegua. No obstante, la administración regional enfatizó que defenderá el derecho de los ciudadanos tacneños al desarrollo y al progreso.
Uno de los puntos más contundentes del comunicado es la atribución de responsabilidad política al presidente de la República por las posibles consecuencias que pueda ocasionar la observación de la norma. El Gobierno Regional sostuvo que esta decisión evidencia un desconocimiento de la realidad territorial del país y posterga soluciones urgentes para las comunidades beneficiarias.
Finalmente, la gestión regional reafirmó su compromiso con la defensa de la integridad territorial de Tacna y concluyó su pronunciamiento con el mensaje: «¡Nuestro territorio se respeta!», dejando en claro que mantendrá una posición firme frente a cualquier medida que considere perjudicial para los intereses de la región.

