Por: Henry Carlos Mello Nalvarte
Ante los debates en torno a las delimitaciones territoriales, es fundamental recordar que por encima de cualquier frontera interregional, somos un solo país. Tacna y Moquegua no solo comparten geografía, sino también una historia de esfuerzo, resiliencia y un profundo anhelo de desarrollo.
Como dos de las regiones más pequeñas del Perú, el verdadero camino hacia el crecimiento no se encuentra en la confrontación, sino en la cooperación mutua. Las divisiones técnicas o legales sobre el territorio no deben quebrar los lazos históricos que nos unen como pueblos hermanos.
“La grandeza de nuestras regiones no se mide por la extensión de sus mapas, sino por la voluntad de su gente para trabajar unida.”
DESAFÍOS COMUNES, SOLUCIONES CONJUNTAS
Hoy más que nunca, el sur del Perú necesita que sus autoridades y ciudadanos miren hacia un horizonte común. Para elevar nuestro nivel como sociedad, es indispensable priorizar una agenda compartida que impulse:
• Proyectos hídricos y de infraestructura: Para asegurar el agua y la conectividad que tanto necesitan nuestros agricultores y ciudades.
• Desarrollo económico y minero-energético: Impulsando un crecimiento sostenible que genere empleo de calidad para los jóvenes de ambas regiones.
• Fortalecimiento social: Mejorando los servicios de salud y educación para cerrar de una vez por todas las brechas sociales.
• Grandes proyectos: autopista Tacna –Ilo, carretera La Paz –Tacna –Ilo, modernización del terminal portuario de Ilo, nuevos puertos: Gentilar y puerto Grau, el ferrocarril bioceánico, el ferrocarril costero de Tacna – Tumbes, etc.
CAMINAR JUNTOS HACIA EL FUTURO
La demarcación territorial debe ser vista como una herramienta técnica de ordenamiento y seguridad jurídica para ambas partes, y nunca como un motivo de distanciamiento. Solo a través del diálogo alturado, la empatía y el respeto institucional podremos superar los malentendidos.
Es momento de dejar de lado los discursos que dividen y abrazar el compromiso de unirnos para salir adelante. Moquegua y Tacna tienen un potencial enorme; si trabajamos de la mano, seremos el motor que impulse el progreso de todo el sur peruano.
«AVANZAMOS O NOS TRABAMOS»

