En un contexto de creciente demanda mundial de minerales estratégicos, el vicepresidente de Finanzas de Southern Copper Corporation, Raúl Jacob, sostuvo que el cobre se ha convertido en un metal esencial para la transformación energética global y afirmó que el Perú tiene una oportunidad concreta de fortalecer su liderazgo minero si logra impulsar sus proyectos con estabilidad y consenso social.
Durante una entrevista realizada en el marco del XVI Congreso Internacional de Minería, organizado por la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), Jacob explicó que el incremento de la demanda de cobre responde al avance de la electromovilidad, las energías renovables y el auge de la inteligencia artificial.
“El cobre es esencial para la transformación energética del mundo. La demanda está creciendo a un ritmo mayor al crecimiento mundial”, indicó el ejecutivo, al señalar que los vehículos eléctricos, la generación eólica y los centros de datos (data centers) requieren mayores cantidades de este metal para operar.
Según explicó, las nuevas formas de producción de energía, como la eólica, pueden requerir entre 2.5 y 5 veces más cobre por megavatio instalado en comparación con tecnologías tradicionales, mientras que el crecimiento de los centros de datos impulsados por la inteligencia artificial representa un nuevo factor de consumo global.
PERÚ Y EL RETO DE RECUPERAR EL SEGUNDO LUGAR
Respecto al posicionamiento del país, Jacob consideró viable que el Perú recupere el segundo puesto mundial como productor de cobre, actualmente liderado por Chile, aunque remarcó que esto dependerá de un trabajo articulado entre Estado, empresas, comunidades y sociedad civil.
“El Perú tiene una cartera importante de proyectos mineros no solo de cobre, sino también de otros minerales estratégicos como plata, zinc y tierras raras, necesarios para las nuevas tecnologías”, sostuvo.
Añadió que el país tiene el potencial no solo de recuperar el segundo lugar, sino de acercarse al liderazgo regional si se logra generar condiciones favorables para la inversión.
TÍA MARÍA AVANZA AL 35 %
Uno de los anuncios centrales fue el avance del proyecto minero Tía María, ubicado en la región Arequipa. Jacob informó que la iniciativa registra un avance del 35 % en su construcción y actualmente genera alrededor de 4,500 empleos vinculados al proyecto, muchos de ellos provenientes de la provincia de Islay y el valle de Tambo.
El ejecutivo indicó que la meta de Southern es iniciar la producción durante el tercer trimestre del próximo año, cuando se esperan obtener los primeros cátodos de cobre.
“Tía María será un cobre de alta calidad, con cinco nueves de pureza, es decir, 99.999 %, lo que permite obtener un premio adicional sobre el precio internacional”, explicó.
El proyecto, considerado uno de los más importantes de tipo greenfield a nivel mundial, tendrá una capacidad de producción de 120 mil toneladas anuales de cobre y una vida útil estimada de 20 años.
IMPACTO ECONÓMICO Y CANON
En materia económica, Jacob estimó que Tía María aportará alrededor de US$ 400 millones anuales entre impuestos, regalías y otros pagos al Estado, recursos que posteriormente se distribuyen mediante canon y otros mecanismos de transferencia a las zonas de influencia.
No obstante, remarcó que el impacto positivo dependerá también del adecuado uso de dichos recursos por parte de las autoridades locales y regionales. “La población debe sentir el impacto de una inversión privada importante como esta”, sostuvo.
CARTERA DE PROYECTOS POR US$ 10 MIL MILLONES
Además de Tía María, Southern mantiene otros proyectos en cartera como Los Chancas, en Apurímac, con una inversión estimada de US$ 2,100 millones, y Michiquillay, en Cajamarca, que demandaría alrededor de US$ 2,500 millones.
A ello se suma el estudio de una posible expansión de la mina de Cuajone y la propuesta de construir una nueva fundición y refinería en el sur del país.
En conjunto, estas iniciativas representarían aproximadamente US$ 10 mil millones en inversiones durante la próxima década, cifra que equivale a una porción importante de la cartera minera nacional.
EXPECTATIVAS HACIA EL PRÓXIMO GOBIERNO
Finalmente, Jacob señaló que el sector minero requiere reglas claras, estabilidad jurídica y condiciones favorables para atraer inversiones de largo plazo, especialmente considerando que Southern opera en el Perú desde hace más de siete décadas.
Asimismo, destacó el impacto laboral del sector formal, al señalar que por cada empleo directo generado en minería se crean hasta ocho puestos de trabajo indirectos en otros sectores de la economía.
“Esperamos un resultado electoral que permita que estas inversiones maduren y generen empleo formal, con buenos salarios y respeto a los derechos laborales”, concluyó.

