El penal de Barbadillo vuelve a ser el epicentro de la noticia. El golpista Pedro Castillo, condenado a más de 11 años de prisión por el quebrantamiento del orden constitucional en 2022, ha movido sus fichas. Este jueves, presentó formalmente un pedido de indulto presidencial ante el flamante mandatario interino, José María Balcázar.
«NO FUE UN SECRETO DE ESTADO»
Con la firma de su abogado Walter Ayala, Castillo le recordó a Balcázar —quien llegó al poder tras la accidentada sucesión constitucional de los últimos meses— que su libertad habría sido parte de un «pacto» político.
«Su promesa de otorgarme el indulto no fue un secreto de Estado; fue un ofrecimiento explícito que generó expectativas legítimas en los millones de peruanos que me otorgaron su voto», se lee en el oficio que ingresó a mesa de partes a las 14:21 horas.
LA REALIDAD JUDICIAL
A pesar de que Castillo insiste en que es un «preso político», la justicia peruana fue clara: el 27 de noviembre de 2025, la Sala Penal Especial de la Corte Suprema lo sentenció por conspiración para la rebelión. Junto a él, cayeron sus exministros Betssy Chávez y Willy Huerta.
¿Qué dice Balcázar?
El actual presidente, integrante de la bancada de Perú Libre, ha intentado poner paños fríos a la situación. Al ser consultado por la prensa, su respuesta fue escueta pero dejó la puerta entreabierta: “No está en agenda ningún tipo de indulto por el momento”.
Sin embargo, en los pasillos de Palacio se comenta que la presión de la facción cerronista y los aliados de Castillo podría poner contra las cuerdas al mandatario interino, a tan solo dos meses de las elecciones generales de abril

