Cientos de familias, vivieron la tradición del Viernes Santo en el cerro Intiorko, donde compartieron rezos, costumbres y misticismo.
En dicha zona, se instalaron comerciantes de velas, palmas, olivos, sábila, caña de azúcar, pacay, ruda, comida, frutas, pescado, mariscos, entre otros productos.
Las familias prendieron velas en los alrededores de la capilla de la zona, pidiendo con mucha fe sus deseos para prosperidad, salud, dinero, amor, entre otros. Asimismo yatiris realizaban rezos, oraciones y leían la suerte a los asistentes.
Fuente: GRT

