El exmandatario venezolano Nicolás Maduro se declaró inocente este lunes de cuatro cargos federales por narcoterrorismo, tráfico de drogas y posesión de armas y dispositivos destructivos, durante su primera comparecencia ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York, en el Bajo Manhattan. La audiencia fue presidida por el juez Alvin K. Hellerstein.
Maduro ingresó a la sala vestido con uniforme azul de prisión y aseguró haber sido capturado en su residencia en Caracas. Sin embargo, el magistrado interrumpió su intervención y le solicitó responder únicamente cómo se declaraba. “Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente, el presidente de mi país”, afirmó, indicando además que no había leído la imputación.
En la misma jornada, su esposa Cilia Flores también fue presentada ante la corte. Acusada de tres cargos —conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, posesión de armas de guerra y conspiración para poseerlas—, Flores se identificó como “primera dama de la República de Venezuela” y se declaró no culpable.
El abogado de Maduro, Barry J. Pollack, cuestionó la legalidad de la captura, calificándola como un “secuestro militar”, y adelantó que impugnará el arresto alegando inmunidad por tratarse, según su defensa, del líder de un Estado soberano. La fiscalía, por su parte, se limitó a informar que ambos imputados se encuentran bajo custodia de autoridades estadounidenses desde el sábado y fueron trasladados a Nueva York ese mismo día.
El juez dispuso que Maduro y Flores permanezcan en detención hasta el 17 de marzo, fecha de la próxima audiencia. Sus defensores no solicitaron libertad bajo fianza y pidieron atención médica para ambos, señalando que Flores, de 69 años, podría tener una fractura en las costillas.
A las afueras de la corte se registraron tensiones entre manifestantes a favor y en contra del exmandatario. Al retirarse de la sala, Maduro respondió a un asistente que lo increpó como “presidente ilegítimo” diciendo: “Soy un presidente secuestrado. Soy un prisionero de guerra”.
Maduro y Flores figuran entre los seis acusados en una imputación que los vincula con redes de narcotráfico durante los últimos 25 años. En el mismo expediente aparecen mencionados altos dirigentes del chavismo y el líder de la banda criminal Tren de Aragua, aunque hasta ahora ninguno ha sido detenido.
De ser hallados culpables, los acusados podrían enfrentar cadena perpetua. Mientras tanto, en Venezuela, la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió como “presidenta encargada” tras declararse la ausencia temporal de Maduro, en medio de un escenario político y judicial de alta tensión internacional.
Fuente: Univisión

